Djerba, en Túnez, tiene un clima mediterráneo, con veranos calurosos y secos e inviernos suaves y lluviosos. La mejor época para visitar Djerba es durante la primavera y el otoño, específicamente en los meses de abril, mayo, septiembre y octubre. En este período, las temperaturas son más suaves, no tan calurosas como en verano, y hay poca lluvia, lo que hace la experiencia más agradable para explorar la isla y disfrutar de sus playas y atracciones turísticas. Durante el verano, las temperaturas pueden superar los 40°C, haciendo las actividades al aire libre menos confortables. En invierno, a pesar de ser más suave que en muchas otras regiones, las lluvias son más frecuentes y algunas atracciones pueden estar cerradas debido a la temporada baja. Por lo tanto, para aprovechar al máximo tu viaje a Djerba, se recomienda visitar la isla durante la primavera u otoño.
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